Los zapatos de sevillana son un elemento imprescindible dentro del vestuario de los bailaores de flamenco y no solamente por cuestiones estéticas y de movimiento, sino también como factor de prevención para evitar lesiones o daños graves. Y es que un calzado inapropiado puede dar lugar a problemas músculo-esqueléticos como durezas, callosidades, juanetes, tendinitis, fascitis plantar y sobrecarga en soleo y gemelos, entre otras.

Por esta razón, los zapatos de sevillana suelen ser de fabricación artesanal, elaborados en cuero y con una estructura sólida que permite resistir a los continuos impactos y durar mucho más tiempo. No obstante, en los últimos tiempos también hemos podido ver algunos modelos más blandos y flexibles que proporcionan una mayor comodidad, pero que son menos resistentes al paso del tiempo.

La cuestión es que, aunque el calzado deportivo ha sido objeto de numerosos estudios, los zapatos de sevillana apenas han recibido atención en este sentido, por lo que no existen unos criterios claros que ayuden a elegir un tipo de zapato u otro. Por eso, hoy queremos darte algunos consejos muy útiles para elegir tus zapatos de flamenco.

Características que deben tener los zapatos de sevillana

  • Altura del tacón: es el primer aspecto que debemos tener en cuenta a la hora de elegir unos zapatos de sevillana. Suelen ser de madera de haya y su altura puede variar entre los 3 y los 7 cm para las mujeres, y entre los 2 y los 4 cm para los hombres. Siendo recomendable los de menor altura para dar mayor estabilidad al pie y evitar problemas posteriores.
  • Forma del tacón: existen varias formas de tacón. El tacón cubano es el más habitual para los hombres y para las mujeres suelen usarse los tacones de carrete y semicarrete. Estos últimos por cuestiones estéticas, pero lo cierto es que son los menos recomendables porque su forma hace que los golpes se concentren en una superficie menor, afectando a la columna vertebral. Por esta razón, los más aconsejables son los tacones cubanos, que muchas marcas también ofrecen para mujeres.
  • Estilo: en la elección del estilo se deben preferir aquellos que mantengan el pie mejor sujeto al zapato, primando siempre la comodidad y la seguridad por encima de las cuestiones estéticas. Siendo los más recomendables los que cuentan con hebillas o correas adaptables, y a ser posible aquellos con mayor superficie. Y para los hombres es siempre mejor zapatos que botines, ya que estos últimos son más inestables en la parte lateral.
  • Rigidez: la rigidez es un punto clave para la salud del pie y para las articulaciones. Aunque los más rígidos duran más, es importante recordar que no es el pie el que debe adaptarse al zapato sino al contrario. La piel que se usa para las suelas de los modelos tradicionales es más resistente pero poco flexibles. las de celulosa duran menos, pero son más flexibles.
  • Tamaño: aunque existen todo tipo de tallas, lo ideal es que el zapato se encargue a medida para que no quede ni demasiado justo ni demasiado grande. Ya que esto podría causar rozaduras y problemas de inestabilidad. En el caso de que te los compres ya hechos, es importante que tengas en cuenta la talla no solamente de largo, sino también de ancho.