Los vestidos de flamenca tradicionales son vestidos en los que nunca faltan los volantes y los lunares. De hecho, es casi imposible imaginar un vestido de flamenca sin lunares, especialmente cuando el objetivo es conseguir disfrutar de la feria al máximo. A lo largo del siglo XX, los vestidos de flamenca han ido evolucionando de manera paralela a las tendencias de moda del momento, buscando la originalidad a través de nuevos estilos, materiales y diseños, como el escote en la espalda que se ha ido incluyendo en las últimas temporadas. Pero también los encajes y las transparencias vienen pegando fuerte.

Eso sí, los lunares y los volantes han sido los elementos comunes en casi todos los diseños y épocas, los símbolos más característicos de este vestido que año tras año se reinventa y que ha pasado de ser un traje regional llevado por mujeres del campo a un icono de la cultura española, y especialmente de Andalucía, llegando a traspasar fronteras y siendo reconocido en todo el mundo.

Volantes y lunares, los protagonistas de los vestidos de flamenca

Lunares: que no falten

Las transparencias y la superposición de tejidos son tendencia, pero lo realmente novedoso es que los lunares se incluyen muchas veces en el tejido superpuesto del encaje. Un diseño ideal tanto para trajes de flamenca tradicionales como para otros más vanguardistas, aportando originalidad, sofisticación y elegancia a todo el conjunto. Pero también pueden ser piezas de tela colocadas en lugares estratégicos, como el escote o el límite del cuerpo recto que se abre después en una cascada de volantes. De esta forma, es posible llevar vestidos de flamenca muy originales sin renunciar a los lunares.

En diferentes tamaños

Podemos jugar con el tamaño de los lunares para conseguir un vestido de flamenca que recuerde a la tradición pero que sea muy original. Un diseño que admiten incluso los trajes más clásicos de color blanco y rojo o rojo y negro.

En distintos colores

Desde hace algunos años hemos ido viendo como una de las tendencias de moda es mezclar colores en un mismo vestido y, por supuesto, los lunares no permanecen ajenos a esta tendencia. Podemos llevar un vestido de flamenca con lunares de diferentes colores en un vestido liso o con un estampado sencillo por todo el traje, en forma de fajín o en los volantes de la falda. Las más arriesgadas, pueden decantarse por degradados o incluir lunares que contrasten con el tono principal del vestido. Por ejemplo, lunares pequeños que se apliquen en las mangas o en los volantes de la falda.

Lunares con flores

¿Por qué hay que decidirse por lunares o flores? ¿Por qué no mezclar ambos? Las combinaciones de lunares con flores son tendencia y con ellas se consiguen vestidos de flamenca que para nada pasan desapercibidos. Podemos incluirlos de manera dividida. Por ejemplo, lunares en el cuerpo del vestido y flores en la parte de arriba y viceversa. Pero también podemos decantarnos por un diseño en el que ambos estampados se integren en todo el traje. Eso sí, en este caso es preferible buscar la disposición vertical para que estilice la figura. En cambio la posición horizontal es mejor para realzar la cadera o los volantes inferiores del vestido, ya que ayudará a que parezcamos más altas.