El traje de flamenca ha pasado de ser un traje regional a ser un vestido que lucen tanto cantaoras y bailaoras como miles de mujeres cada año en la feria. Habiendo evolucionado a través de las modas y reinventándose cada temporada, ha llegado a convertirse incluso en inspiración para prestigiosos diseñadores de alta costura.

Por eso, el vestido de flamenca combina a la perfección la tradición de los trajes de faena que las mujeres andaluzas llevaban en el siglo XIX con la innovación, conservando su estructura básica, que siempre es un cuerpo entallado sobre la cadera y una falda de volantes. Pero, al contrario de lo que sucede con otros trajes regionales, su forma cambia constantemente, siendo el único que evoluciona con la moda. A continuación te mostramos cómo puede ser cada una de las partes que lo componen y que debes tener en cuenta a la hora de comprar un vestido de flamenca.

Lo que necesitas saber para comprar tu vestido de flamenca

Para que el traje de flamenca se luzca con estilo, es importante que cada una de las partes que explicamos a continuación queden perfectamente ajustadas al cuerpo de la mujer. Por eso, si vives fuera de Andalucía y no puedes desplazarte hasta una ciudad en la que comprar un traje de flamenca, es muy importante que sepas bien tus medidas para que te quede como un guante. Afortunadamente, la mayor parte de las tiendas online de vestidos de flamenca cuentan con tablas de tallas muy concisas con las que resulta complicado fallar. Con lo cual, si no te lo haces a medida, podrás saber qué talla es la más adecuada para ti.

  • Volantes: como mínimo, el vestido de flamenca siempre lleva un volante, pero puede llegar a tener incluso ocho o nueve. Generalmente se colocan en las distintas alturas del traje, en el muslo, la rodilla y la pantorrilla. Además, estos volantes pueden adornarse con raso, encajes y demás telas.
  • Cola: la cola aporta mucha elegancia a los trajes de flamenca, pero es importante que se tenga en cuenta a qué tipo de festividad se va a ir más a menudo a la hora de comprarlo. Por lo general, los vestidos de cola solamente se usan para actuaciones en escenarios, ya que resultan bastante incómodas de llevar para ir a la feria. Existen tres tipos de colas, la larga, siempre con más de 6 metros; la mediana, que mide entre los dos y los cinco metros; y la corta, que no llega al metro.
  • Escote: puede ser también de muchas formas. De barco, cuadrado, en pico o, incluso, abierto hasta el ombligo.
  • Mangas: pueden ser de diferentes tipos. Desde los tirantes a la manga larga, pasando por la manga media o la manga corta. También pueden incluir volantes o ir completamente lisas.
  • Espalda: puede ir tapada hasta arriba si el vestido tiene cuello, al aire hasta el inicio de la cintura o a media espalda.