Seguro que cuando termina la feria de tu ciudad, ya estás pensando en el vestido que lucirás el próximo año. Y es que los amantes de la moda flamenca disfrutan no solamente llevando el vestido a la feria, sino también durante la planificación y la elección del mismo. Un camino largo pero que merecerá la pena cuando te mires al espejo y te veas guapísima.

La cuestión es que no siempre conseguimos acertar y no nos vemos tan guapas como pretendíamos. Por eso, a continuación te damos algunos consejos muy interesantes para que aciertes en la elección de tu vestido de flamenca. eso sí, ante todo debes tener en cuenta que lo más importante es la comodidad, de manera que puedas disfrutar del ambiente y del baile al 100%.

Criterios para elegir vestidos de flamenca que te harán deslumbrar

  • Escotes: en la Feria de Abril de este año hemos podido ver una amplia variedad de modelos de escotes: con volantes, cremalleras, lenceros, drapeados, en barco, con encaje, etc. Lo que debes tener en cuenta es tu tipo de pecho, ya que no todos favorecen por igual a todo el mundo.
  • Mangas: el clima es uno de los factores que más condiciona el estilo de manga. Si la feria de tu ciudad es entre mayo y octubre, lo mejor es apostar por una manga corta. Y si es el resto del año, mejor un vestido de manga larga.
  • Tejidos: en el año 2017 el plumetti fue el tejido estrella en las pasarelas. En cambio, este año hemos podido ver una gran variedad de tejidos con diferentes acabados: encajes, bricados, satinados, adamascados, gasas, oro sobre lunares, cintas bordadas de flores, tules, transparencias, etc.
  • Colores: en los últimos tiempos se ha producido un auténtico estallido de color en los vestidos de flamenca. Todos los colores se llevan, pero en su versión más saturada. Siendo el color protagonista el rojo. En contraposición, el beige y el coral han ido quedando desfasados. En cualquier caso, es muy importante que tengas en cuenta el color de tu piel y de tu pelo.
    Por ejemplo, si eres rubia y de piel clara, apuesta por los tonos más vivos y evita el blanco a toda costa.
    Si tu piel es clara, pero tienes el cabello oscuro, la mejor opción es decantarse por tonos azulados o rojizos, como el corinto o el burdeos. Evitando siempre los tonos pastel, ya que el color claro lo pone la propia piel.
    Si tu piel es morena y tu cabello oscuro, es importante que dulcifiques tu imagen con tonos más suaves como los azules, los verdes o el nude. Lo que nunca debes llevar es el color amarillo, ya que queda muy exagerado. Y si lo que quieres es llamar la atención pero sin excesos, nada mejor que el rojo o el fucsia.
    En el caso de que tengas la piel dorada y el pelo castaño, los mejores colores son los chocolates, los tierra, el camel y el dorado. En cualquier caso, con estas características, cualquier color te sentará bien. Desde los tonos pasteles para transmitir dulzura a los tonos más vivos como el turquesa.